El arte de la fotografía es infinito pero si encima tienes la suerte de que te lo ponen en bandeja y en tu propia casa la cosa cambia. La historia comienza cuando Jessica Shyba y su familia tomaron las decisión de adoptar un cachorro de un refugio llamado Theo. Desde el primer momento vieron que el bebe y la nueva mascota se llevaban bien, unos días mas tarde, los dos empezaron a compartir sus siestas en divertidas posturas que Jessica no tardo en fotografiar. Ahora, Shyba tiene una fuente casi inagotable de increíbles fotografías y más de 90.000 fans en Instagram , no es para menos!
Feliz fin de semana y.....Reír






